¿Las mujeres con VIH pueden ejercer la lactancia materna?

A pesar de las múltiples ventajas que representa la lactancia materna, en mujeres con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), debe evaluarse el riesgo de contagio hacia el lactante.

 

Se estima que alrededor de 420,000 niños en el mundo son contagiados por el VIH a través del parto o la lactancia. Las principales vías de transmisión son:

  • Secreciones.
  • Lesiones en la mama, pezón y/o boca del lactante.
  • Leche materna.

El riesgo de contagio es mayor cuando:

  • La madre está recién infectada.
  • Durante los primeros meses de vida del bebé.
  • El tiempo que dure la lactancia en mujeres con VIH.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que todas las mujeres embarazadas o en lactancia infectadas por VIH, deben de recibir tratamiento antirretroviral (TAR) para optimizar su estado de salud y reducir el riesgo de transmisión a sus hijos.

El TAR antes del parto disminuye el peligro de contagio de VIH madre a hijo, pero no elimina por completo el riesgo de transmisión al nacer, es por ello que la Academia Americana de Pediatría y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades recomiendan a las madres con VIH-positivo: suspender la lactancia materna y apoyarse en otras opciones de alimentos como:

  • Leche humana proveniente de donantes sanas.
  • Alimento de los bancos de leche.
  • Sucedáneos o fórmulas lácteas que suelen ser la mejor opción.

Sin embargo, la OMS propone que en los países de bajos recursos económicos, con altas tasas de enfermedades infecciosas, desnutrición y poca accesibilidad a los alimentos seguros; la lactancia materna en mujeres con VIH podría ser recomendada.

La lactancia materna confiere múltiples beneficios tanto a la madre como al hijo, siempre y cuando no se ponga en riesgo la salud. Recuerda que el consumo habitual de bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota fortalece el sistema inmunológico a nivel gastrointestinal y ayuda a prevenir enfermedades.

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