Papel de las isoflavonas en la salud femenina

Las isoflavonas son compuestos químicos derivados de la soya, los cuales por su acción estrogénica y antiestrogénica pueden ayudar a disminuir el riesgo de osteoporosis y cáncer de mama.

 El interés por la isoflavonas se debe a su función como fitoestrógenos, ya que como su nombre lo indica, su estructura química es muy similar a la de los estrógenos ejerciendo efectos positivos sobre algunos procesos hormonales en las mujeres.

 Las tres principales isoflavonas son:

Genisteína

Daidzeína

Gliciteína

 Principales beneficios de las isoflavonas en la salud femenina

Menopausia

Durante la menopausia ocurre una disminución en los niveles de estrógenos relacionados con la edad, esta alteración hormonal puede ocasionar diferentes síntomas como bochornos, calambres, insomnio, nerviosismo, melancolía, vértigo, dolor articular y/o muscular, entre otros.

 Las isoflavonas se han utilizado para aliviar algunos de los síntomas de la menopausia. Como evidencia de sus beneficios, se ha reportado que las mujeres asiáticas quienes consumen mayor cantidad de isoflavonas se quejan menos de bochornos en comparación de las mujeres europeas y americanas.

 Los grandes estudios  de investigación han asociado el consumo de isoflavonas con la reducción en la frecuencia de bochornos, además sugieren que podrían tener un impacto positivo en la disminución de las molestias cardiacas y problemas de sueño.

Osteoporosis

La deficiencia de estrógenos relacionada con la edad conduce a la descalcificación ósea acelerada. Existe evidencia que las isoflavonas, en especial la genisteína puede ejercer efectos benéficos contra la pérdida ósea en mujeres menopáusicas.

Cáncer de mama

Algunos estudios apoyan el papel protector de las isoflavonas contra el cáncer de mama. Curiosamente la presencia de cáncer de mama es menor entre las mujeres asiáticas en comparación con las occidentales, esto podría estar relacionado con la cantidad de isoflavonas presentes en la dieta asiática (15 a 47 mg/día) en comparación con las occidentales (0.15 a 1.7 mg/día).

 Su efecto radica en su actividad antiestrogénica, es decir, cuando hay exceso de estrógenos en el organismo, las isoflavonas bloquean su acción, dando como resultado la disminución del riesgo de cáncer provocado por el exceso de estrógenos.

¿Cuáles son las principales fuentes de isoflavonas?

Las isoflavonas se encuentran principalmente en la soya y sus derivados; aunque también existen otros alimentos con menor cantidad como las leguminosas, frutas y verduras.

 A continuación se enlistan las principales fuentes de isoflavonas en los alimentos:

  • Futras: peras, fresas, melón, mango, uvas y pasas.
  • Verduras: espárragos, tomate y brócoli.
  • Leguminosas: frijoles, garbanzo, lentejas y habas.
  • Soya: frijol de soya, aislado proteico de soya, soya texturizada y tofu.

Los expertos en ginecología y menopausia recomiendan consumir entre 40 a 80 mg de isoflavonas al día para obtener algún efecto positivo; sin embargo, señalan que su consumo debe ser de forma regular.

 Además la Administración de Alimentos y Medicamentos del los Estados Unidos (FDA) reconoció que el consumo de tan sólo 25 gramos de proteína de soya al día puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Así que recuerda incluir soya como parte de tu alimentación, al igual que el consumo de bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota, que en conjunto te ayudarán a mantener un óptimo estado de salud.

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