Deficiencia de vitamina “K” en recién nacidos

La vitamina K es esencial para la coagulación de la sangre, interviene en la producción de proteínas y la salud ósea.

Existen dos tipos disponibles para el ser humano:

  • K1 o Filoquinona que está presente en los alimentos
  • K2 o Menaquinona producida por algunas bacterias intestinales.

Los bebés con deficiencia de vitamina K corren el riesgo de desarrollar enfermedad hemorrágica del recién nacido. Una condición que se caracteriza por la falta de coagulación de la sangre.

Se han descrito tres categorías distintas en función de la edad:

  1. Temprana: se desarrolla dentro de las primeras 24 horas de vida, se asocia con medicamentos maternos que bloquean la acción de la vitamina K.
  2. Clásica: es la forma más común, se manifiesta de 2 a 7 días después del parto con moretones, sangrado gastrointestinal, nasal o secundario a una circuncisión.
  3. Tardía: se presenta en la mitad de los casos, ocurre antes de los seis meses de edad, provoca sangrado espontáneo y hemorragia cerebral que puede ser fatal para el recién nacido.

 

Causas de deficiencia de vitamina K

Casi todos los recién nacidos pueden desarrollar deficiencia de vitamina K al agotarse las reservas obtenidas de la madre a través de la placenta, por las bajas concentraciones en la leche materna (15 mcg/dL), y la baja producción por bacterias intestinales.

Quienes tienen mayor riesgo de desarrollarla son:

  • Los bebes prematuros porque su coagulación es más baja que en niños de término.
  • Hijos de mujeres epilépticas o bajo tratamiento con anticonvulsivos, anticoagulantes y antibióticos que interfieren con la función de la vitamina K.
  • Bebés con diarreas crónicas, problemas de absorción intestinal o hígado inmaduro.
  • Hijos de madres con alimentación deficiente en vitamina K durante el tercer trimestre del embarazo.

 

Recomendaciones para prevenirla:

La administración intramuscular de 1 mg de vitamina K a todo recién nacido corrige la deficiencia y ayuda a prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido.

 

¿Como madre qué puedo hacer para prevenir la deficiencia de vitamina K en mi hijo?

  • Evitar automedicarse durante el embarazo.
  • Llevar una alimentación correcta que incluya alimentos ricos en vitamina K como verduras de hoja verde (espinaca, lechuga), brócoli, coliflor, coles de Bruselas y leguminosas.
  • Suplementación con vitamina K en las últimas 2 a 4 semanas del embarazo.
  • Asegurarse que inmediatamente después del nacimiento el bebé reciba una dosis profiláctica de vitamina K.
  • Mantener la microbióta intestinal a través del consumo del Lactobacillus casei Shirota para estimular la producción de vitamina K2, y prevenir su deficiencia.