¿Cómo elegir leche y derivados bajos en calorías?

La leche y sus derivados como yogures, leches fermentadas, mantequilla y quesos, componen de manera general, la familia de los lácteos. Estos alimentos son básicos para nuestra dieta diaria, no solo desde la infancia, si no, también a lo largo de nuestra vida.

¿Por qué es tan importante el consumo de leche y sus derivados?


Debido a su aporte apreciable de nutrimentos como el calcio que contribuye a formar huesos, uñas y dientes fuertes; y proteínas que favorecen la construcción y reparación de músculos, tejidos y órganos.

Desde niños hasta adultos

La leche es recomendable para todas las edades, sin embargo durante la niñez y adolescencia su consumo es necesario, debido al crecimiento, desarrollo y mayor desgaste de energía que se caracterizan en estas etapas de la vida.

Por otra parte, las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia también requieren este alimento básico por su buen aporte de proteínas y calcio, nutrimentos de mayor requerimiento durante dichos periodos.
En el mercado encontramos una amplia variedad de lácteos como descremados, deslactosados, con aporte adicional de vitaminas y minerales que pueden satisfacer las necesidades más especificas, por lo tanto, no hay pretextos para no consumirlos.

Después de cierta edad y cuando las necesidades de energía es menor, se recomienda incluir leche y derivados bajos en grasa como por ejemplo:

  • Leche descremada
  • Quesos que no gratinan como panela, cotagge o requesón y aquellos que especifiquen en su etiqueta “Sin grasa o bajos en grasa”
  • Yogures elaborados con leche descremada.

En algunas personas el consumo de leche es limitado o nulo debido a que presentan ciertas molestias al ingerirla, entre las que se encuentran: inflamación, dolor, inclusive diarrea, este padecimiento se conoce como “intolerancia a la lactosa”que se traduce en la incapacidad para digerir el azúcar natural de la leche.

Si tu o alguien de tu familia tiene “intolerancia a la lactosa”, no te preocupes, hay opciones:

  • Puedes consumir: Leche deslactosada que conserva sus nutrimentos, y sólo disminuye su concentración de lactosa ó
  • Lácteos fermentados como yogur.
  • Existen aquellos que además apartan beneficio a tu salud como los probióticos, que son productos elaborados a base de leche, y que involucran el crecimiento y desarrollo de bacterias benéficas que son capaces de regular el equilibrio de tu flora intestinal.

¡Por tu salud consume lácteos!