Es un líquido amarillento espeso, de alta densidad y poco volumen que produce la madre durante los primeros 3 o 4 días después del parto.

Ayuda al desarrollo del recién nacido y le brinda protección contra infecciones y alergias. Es como una “vacuna” natural, ya que constituye parte de la primera inmunización para el bebé.

Propiedades

  • Contiene factores de protección.
  • Es rico en vitaminas A, E y K.
  • Posee factores de crecimiento que estimulan la maduración de los órganos del bebé.
  • Tiene gran cantidad de oligosacáridos que lo ayudan al desarrollo cerebral.
  • Posee efectos laxantes que facilitan la expulsión del meconio (primeras heces fecales del bebé).
  • Contiene Bifidobacterias y Lactobacillus que contribuyen al desarrollo del sistema inmunológico.

Es importante que el intestino del bebé sea colonizado por microorganismos benéficos procedentes de la madre, por tal motivo se recomienda incluir probióticos como el Lactobacillus casei Shirota en la alimentación de la mujer, ya que ayudan a:

  • Disminuir los síntomas del estreñimiento.
  • Equilibrar la microbiota intestinal.
  • Tener buena digestión.
  • Prevenir infecciones gastrointestinales.

La lactancia materna desde los primeros días del nacimiento brinda beneficios tanto para la madre como para el bebé, agregar probióticos como el Lactobacillus casei Shirota ayuda a fortalecer el sistema inmunológico de ambos.