En México:

  • La diabetes es la primera causa de muerte.
  • Del total de la población mayor a 20 años, el 4.3% vive con diabetes e hipertensión.
  • Es el primer lugar en obesidad infantil a nivel mundial.
  • 7 de cada 10 adultos tienen sobrepeso u obesidad.

Todos estos datos tienen un común denominador, la alimentación.

La alimentación es la responsable de nuestra nutrición. Los alimentos que consumimos tienen un valor nutricional que realiza diferentes funciones dentro de nuestro organismo. Con una nutrición adecuada podemos prevenir las enfermedades antes mencionadas o minorizar sus síntomas, así como prolongar la vida.

Es tal su importancia, que un profesional es imprescindible para hacer intervenciones efectivas; hablamos del nutriólogo.

Desde hace 44 años en nuestro país, cada 27 de enero se conmemora y reconoce la noble labor de este profesional.

En México, los nutriólogos se enfrentan a dos retos importantes relacionados con la pobreza, la oferta de alimentos y los hábitos alimenticios de las personas. Estos retos son la desnutrición e inseguridad alimentaria y las enfermedades crónicas degenerativas causadas por malos hábitos de alimentación y el sedentarismo.

Al nutriólogo se le ha encasillado en el área clínica, adjudicándole la única capacidad de realizar planes alimenticios dirigidos a la prevención o tratamiento de enfermedades o por culto al cuerpo, sin embargo, su rol va más allá.

Los nutriólogos buscan el bienestar social a través de la nutrición de las personas, además cuentan con habilidades y conocimientos para desarrollar y llevar a cabo programas y políticas sociales en torno a la alimentación y seguridad alimentaria. Muchos nutriólogos también están enfocados en la investigación científica, la administración de servicios de alimentos, o en el mejoramiento de las tecnologías para la prevención, conservación y distribución de los alimentos. Algunos inclusive son emprendedores que se incorporan a la cadena productiva de los alimentos.

En conclusión, el nutriólogo es un profesional con una preparación integral que buscará el aconsejarte en temas de alimentación y salud basados en la investigación y conocimientos actualizados, así como en función de tus condiciones particulares. Te recomendamos asistir al nutriólogo de manera regular aún y cuando no padezcas de alguna enfermedad o condición física especial, para que te oriente y te aconseje cómo mejorar tu salud y aprovechar al máximo el valor nutricional de los alimentos.

 “El papel del nutriólogo es integrador porque la nutrición es un fenómeno integral tan complejo que exige la concurrencia de muchas disciplinas para entenderlo y estudiarlo…”

Dr. Hector Bourges R.

Lic. Esther Casanueva.