Comida económica, práctica y saludable

La idea de que comer saludable es más caro que optar por la comida rápida es común y, representa un factor importante en la decisión de adquirir e implementar un alimento en nuestra dieta habitual.

Diversos estudios han comprobado esta tendencia y junto con el ritmo de vida y las extensas jornadas laborales se ha mermado el tiempo que se invierte en la preparación de alimentos en el hogar.

Así pues, alimentarnos de forma saludable y cuidar nuestro bolsillo y tiempo suena como una utopía, sin embargo, la práctica de los siguientes consejos podría ayudar a cuidar tu economía y salud de una manera sencilla:

  1. Dedica algunos minutos para planear tu menú semanal y realiza un listado de lo que necesitas. Así lograras organizar tus comidas con base a tu agenda.
  2. Realiza tu despensa sin hambre, ya que esta última nos impulsa a querer comprar alimentos fuera de la lista.
  3. Escoge alimentos de temporada son más económicos y de mejor calidad.
  4. Aprovecha ofertas y cupones, o bien asiste al supermercado los días que ofrezcan un mejor precio.
  5. Prepara comidas que rindan varios días y que se puedan congelar: cocina porciones de más para refrigerar y consumir otro día en la semana o bien, congela y utilízalo en el mes.
  6. Planea usar lo que haya sobrado de una comida, como verduras y carnes cocidas, en una nueva receta para la noche siguiente (por ejemplo, burritos o una tortilla de huevo).
  7. Almacena correctamente las frutas y verduras para que duren más, por ejemplo:
  • Envuelve con plástico el tallo de los plátanos para retrasar la madurez.
  • Lava la lechuga, déjala secar, envuelve en una toalla de papel y almacena en una bolsa con cierre hermético para mantener frescura.
  • Guarda las manzanas en una bolsa de plástico cerrada con perforaciones y refrigera.
  • Corta la parte superior de las zanahorias y almacénalas en una bolsa de plástico resellable para retener nutrimentos y mantener frescura.
  1. Si no tienes tiempo de ir a la carnicería constantemente, congela la carne en bolsas y utiliza según se requiera. Esta puede durar entre 8 y 12 meses.
  2. Escoge alimentos fáciles de transportar y listos para comer.
  • Puedes preparar un sándwich o ensalada con 1 porción de proteína y toda la verdura que gustes.
  • Otra idea es utilizar alimentos lácteos fermentados con probióticos, como el Lactobacillus casei Shirota, en combinación con fruta y avena, que además de ser práctico, brinda beneficios a tu salud gastrointestinal.
  1. Algunos consejos para ahorrar tiempo al cocinar:
  • Prepara los ingredientes una noche antes, para en la mañana únicamente sazonarlos y someterlos a calor.
  • Utiliza un procesador de alimentos para picar rápidamente los vegetales.
  • Considera usar una olla a presión, ya que permiten la preparación de comida en un solo paso.