Colorantes, ¿saludables o dañinos?

Los colorantes alimenticios son utilizados para otorgar características sensoriales a un alimento, compensar la pérdida de color o agregar un aspecto novedoso. Suelen ser inocuos  al cumplir con la normatividad establecida por la autoridad.

Normalmente nos dejamos llevar por la apariencia de un alimento, y específicamente el color es el primer atributo que tomamos en cuenta para la selección del mismo. Pero ¿qué pasa si al procesarlo pierde su color? ¿Despertaría el mismo interés por parte del consumidor? Es por esto que los colorantes son uno de los aditivos más usados por la industria alimentaria, ya que confieren esta importante característica.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) define como colorante a cualquier tinte, pigmento o sustancia que al agregarse o aplicarse a un alimento, medicamento, cosmético o cuerpo humano es capaz de impartir color.

El color de un alimento suele asociarse a su grado de madurez, sabor, calidad, frescura e incluso su aporte de nutrimentos. Los dulces, cereales, panes, helados, refrescos y gelatinas son algunos de los alimentos en los que más se utilizan los colorantes y las razones por las que se añaden son distintas, entre ellas:

  • Restaurar, intensificar o unificar el color del propio alimento.
  • Hacerlo más atractivo para el consumidor.

Existen dos tipos de colorantes: los naturales y los artificiales, lo ideal es tener como primera opción el uso de los naturales, sin embargo, en muchas ocasiones se recurre a los artificiales debido a que suelen ser más estables a procesamientos, mayor capacidad para teñir y pueden formar una gran variedad de tonos.

En los últimos años la calidad y variedad de colorantes naturales ha ido en aumento, la industria de alimentos busca nuevas fuentes de ellos ya que los consumidores actuales enfocan cada vez más su alimentación a productos naturales.

¿Quién regula el uso de colorantes alimenticios?

Cada país tiene sus propios lineamientos en cuanto a cuáles colorantes están permitidos y cuáles no, en México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) es el principal organismo encargado de regular el uso de aditivos en alimentos.

A nivel mundial el Comité Mixto FAO/OMS* de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA por sus siglas en inglés) a través del Codex Alimentarius determina la Ingesta Diaria Admisible (IDA), cantidad de aditivo alimentario expresado en miligramos por kilo de peso corporal que puede consumirse diariamente sin que represente un riesgo para la salud.

Para que los colorantes puedan usarse como aditivos primero deben pasar por una serie de análisis y pruebas para comprobar su seguridad. Cuando la FDA aprueba su uso, establece tres requisitos que deben cumplirse estrictamente:

  1. El tipo de alimento en el que puede ser usado.
  2. La cantidad máxima permitida.
  3. Cómo se identificará en la etiqueta del alimento.

Se requiere que los colorantes artificiales se declaren en la etiqueta como tal además del nombre, de esta manera el consumidor puede hacer una elección más consciente.

En las últimas décadas, se ha generado preocupación con respecto a la seguridad de el uso de colorantes artificiales, sin embargo, se ha demostrado qué si se usan y consumen dentro de los parámetros establecidos, suelen ser inocuos.

Recuerda que es importante llevar una alimentación variada rica en frutas, verduras y alimentos con una diversidad de colores para incorporar mayor cantidad de nutrimentos, también incluye diariamente el consumo de probióticos como Lactobacillus casei Shirota, para el cuidado de tu salud intestinal.

*Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la Agricultura/Organización Mundial de la Salud.