Método de conservación natural: cadena de frío

La cadena de frio es un método de conservación de los alimentos que se emplea desde la elaboración de un producto hasta su consumo final, ayuda a impedir el crecimiento de bacterias nocivas y maximizar la vida útil del alimento.

Existen dos métodos de conservación basados en la aplicación de frío:

  1. Refrigeración: conserva los alimentos a corto plazo (días o semanas).
  2. Congelación: conserva los alimentos a largo plazo (meses o años).

A diferencia de otros métodos de conservación, el frío es la única forma de evitar el crecimiento de microorganismos nocivos en los alimentos, sin alterar su sabor, olor, aspecto e incluso sus propiedades nutricionales.

Los principales alimentos que requieren de cumplir la cadena de frío son los perecederos como las carnes, pescados, aves y productos lácteos.

En el caso de los productos lácteos fermentados con bacterias lácticas vivas como el Lactobacillus casei Shirota, se requiere de un cuidado especial en la cadena de frío a fin de asegurar la calidad y beneficios para el consumidor.

Como empresa Yakult cumple con tres aspectos necesarios para mantener la cadena de frío

  1. Desde la fábrica se almacenan los productos en cámaras de refrigeración.
  2. Se trasportan en vehículos especiales con sistema de climatización.
  3. Se distribuyen con carritos térmicos y geles refrigerantes que conservan la temperatura ideal entre 4 a 7 °C.

Recomendaciones para el consumidor

  • Cuando vayas al supermercado, escoge los alimentos refrigerados o congelados hasta el final, así reduces el tiempo que transcurre entre la compra y el almacenamiento en tu refrigerador.
  • Elige carnes, pescados, aves o productos lácteos fríos y con su empaque perfectamente sellado, para prevenir que gotee sobre otro alimento.
  • Transporta los alimentos perecederos en una hielera o bolsa térmica y una vez que llegues a casa, colócalos de inmediato en el refrigerador o congelador.
  • Si adquieres los productos con bacterias lácticas vivas en tiendas o supermercados, asegúrate que su temperatura sea la correcta.

Para prevenir infecciones gastrointestinales causadas por alimentos en mal estado, recuerda conservar la cadena de frío y consumir bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota, que ayudan a mantener activo el sistema inmune a nivel gastrointestinal.