¿Para qué sirve el almidón modificado en los alimentos?

El almidón modificado se utiliza para conferir ciertas características deseables en los alimentos que los almidones nativos no pueden proveer.

El almidón se modifica mediante diferentes de técnicas físicas, químicas y enzimáticas para mejorar su utilidad en la industria alimentaria.

Sus usos principales son:

  • Espesante: proporciona cuerpo y consistencia.
  • Estabilizador: ayuda a mantener las propiedades de color, textura, aroma y sabor.
  • Humectante: evita que el alimento se deseque.
  • Emulsificante: mantiene de manera uniforme una mezcla de dos o más componentes insolubles entre sí.
  • Aglomerante: facilita la unión de fragmentos de una o varias sustancias.
  • Antiaglutinante: reduce la tendencia de las partículas de adherirse unas a otras.

Al ser abundante y accesible, el almidón representa una excelente materia prima para brindar textura y consistencia a los alimentos, sin aumentar su valor calórico.

Además, cuando se modifica puede soportar y mantener ciertas características del alimento durante procesos de cocción, congelamiento, descongelamiento, esterilización, enlatado, ultra-pasteurización y microondas.

Aplicaciones más comunes

  • Bebidas
  • Productos lácteos
  • Galletas y pasteles
  • Mermeladas
  • Gomas de mascar
  • Pastas

Este ingrediente alimentario se encuentra aprobado por instituciones nacionales como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) e internacionales como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Como parte de una alimentación correcta, incluir alimentos con almidón modificado puede ser seguro, además recuerda incluir el consumo diario de bacterias probióticas, como el Lactobacillus casei Shirota, que ayudan a prevenir enfermedades gastrointestinales.