Importancia de los cereales integrales en la microbiota intestinal

La microbiota intestinal es la comunidad de bacterias benéficas y nocivas que habitan en los intestinos, cuyas funciones son clave para la salud.

Desempeña un importante papel en el sistema  inmunológico, el metabolismo y la salud intestinal.

Para asegurar sus funciones, es necesario mantenerla saludable y equilibrada, con una mayor cantidad y diversidad de bacterias benéficas.

Composición de la microbiota intestinal

Su composición es similar en la mayoría de adultos sanos, sin embargo, una parte de ella es personal, determinada por factores externos.

La disminución de bacterias benéficas y aumento de las nocivas puede estar relacionado con problemas de salud, tales como desórdenes funcionales del intestino, enfermedad inflamatoria intestinal, alergias, resistencia a la insulina, obesidad o diabetes.

Este concepto ha reforzado la necesidad de identificar factores que pueden modificarla tanto positiva como negativamente.

Se sabe que la dieta adecuada, la actividad física y los probióticos son factores que influyen favorablemente en su composición, siendo la dieta el más importante, la cual constituye una herramienta sencilla y eficaz para generar cambios a corto plazo.

Por ejemplo, los probióticos que contienen los alimentos lácteos fermentados, como el Lactobacillus casei Shirota, ayudan a equilibrar la microbiota intestinal, favoreciendo la eliminación de bacterias nocivas.

Cereales integrales y microbiota intestinal

Los cereales integrales son aquellos que conservan las tres partes del cereal: salvado, endospermo y germen, sin desechar ninguna, como sucede con los refinados.

Por ello, los integrales son ricos en varios compuestos benéficos para la salud presentes en el salvado, la parte exterior del grano.

Se piensa que algunos de sus beneficios están mediados, en parte, a través de sus interacciones con la microbiota intestinal.

Estos cereales son una excelente fuente de fibra, la cual resiste la digestión en el tracto gastrointestinal superior y es sustrato accesible para la microbiota, por lo que constituye un combustible importante para ella.

La fibra tiene el potencial de provocar cambios favorables, aumentando la cantidad y diversidad de bacterias benéficas, disminuyendo las nocivas y favoreciendo la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC),  principales productos finales de la fermentación de la fibra.

Los cereales integrales además aportan:

  • Antioxidantes
  • Fitoestrógenos.
  • Vitaminas
  • Minerales

Es por ello que personas que consumen dietas ricas en cereales integrales presentan menor riesgo de enfermedades como:

  • Síndrome metabólico.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Diabetes
  • Obesidad
  • Cáncer.

Ya lo sabes, prefiere los cereales integrales y consume bacterias probióticas, como el Lactobacillus casei Shirota, para mantener saludable tu microbiota intestinal y con ello prevenir el desarrollo de enfermedades.