Impacto de la microbiota intestinal en las enfermedades neurodegenerativas

Las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson afectan al Sistema Nervioso Central (SNC) deteriorando progresivamente las funciones mentales. Sus causas aún se desconocen, pero algunos investigadores sugieren que la alteración de la microbiota intestinal podría formar parte de ellas.

¿Cómo sucede esta interacción?

A través de la comunicación conocida como “Eje microbiota intestino-cerebro”. La cual está determinada por múltiples vías de señalización bacteriana como:

  1. Neurotransmisores (dopamina, serotonina, GABA).
  2. Ácidos grasos de cadena corta.
  3. Mediadores del sistema inmune como citoquinas.

Parece ser que el problema se manifiesta cuando el desarrollo de bacterias negativas facilita la entrada de agentes externos al organismo y genera una respuesta inflamatoria del Sistema Nervioso Central.

Evidencia

Un estudio realizado en el Hospital Universitario de Helsinki, Finlandia, mostró que al aumentar el número de enterobacterias (bacterias negativas) en pacientes con Parkinson, también incrementaban los problemas de movilidad y los síntomas gastrointestinales característicos como estreñimiento.

Por lo tanto, mantener el equilibrio de la microbiota intestinal a través de una alimentación correcta, el consumo de probióticos, entre otros factores, mejoraría la calidad de vida de estas personas.

Consumir diariamente probióticos como el Lactobacillus casei Shirota contribuye a disminuir las molestias del estreñimiento y mantener el buen funcionamiento del sistema inmune a nivel gastrointestinal.