Las ventajas de las oleaginosas en la salud cardiovascular

Las oleaginosas o frutos secos como almendras, nueces o avellanas, contienen múltiples nutrimentos y sustancias benéficas para la salud, entre ellas, grasas saludables, proteínas y fibra.

Diversas investigaciones científicas destacan su actividad cardioprotectora al incluirlas como parte de una alimentación correcta.

Componentes cardioprotectores:

  • Grasas mono y poliinsaturadas: contienen ácidos grasos que ayudan a mejorar las concentraciones de colesterol total y contribuyen a disminuir el colesterol “malo” o LDL y aumentar el “colesterol bueno” o HDL.
  • Proteínas: aportan una gran cantidad de aminoácidos como la arginina, utilizada para la producción de óxido nítrico; sustancia que dilata los vasos sanguíneos y protege contra la acumulación de lípidos (grasas) en las arterias.
  • Fibra: posee efectos relacionados con la salud del corazón, mejora la digestión y absorción de nutrimentos como el colesterol, permitiendo un mejor control.
  • Fitoquímicos: contienen grandes cantidades de polifenoles, compuestos con efectos antioxidantes, antiinflamatorios y con la capacidad de reducir el colesterol en sangre.

La Asociación Americana del Corazón (AHA), recomienda consumir 40 a 60 gramos de oleaginosas por día, junto con una alimentación baja en grasas saturadas.

Incluir frutos secos como parte de la alimentación, en conjunto con el consumo diario de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, mejora la digestión de los nutrimentos.

Además, investigaciones recientes han demostrado que los probióticos pueden ser de gran utilidad en la salud cardiovascular; ayudan en la reducción de los niveles de colesterol, interviniendo en su absorción y excreción a nivel intestinal.