Recomendaciones para elegir y usar aceites comestibles

Los aceites vegetales se elaboran a partir de semillas y otros frutos, son una fuente importe de energía para el organismo, nos proporcionan ácidos grasos esenciales (linoleico y linolénico) y vitaminas A, D, E y K.

Los aceites están compuestos por ácidos grasos de diferentes tipos, cuya composición los hacen más o menos saludables:

  • Ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados (saludables).
  • Ácidos grasos saturados y grasas trans (asociados a mayor riesgo de enfermedad cardiovascular).

Además, algunos aceites contienen omega 3 y/o 6 que aportan beneficios a la salud:

Se recomienda aquellos aceites con menor contenido de ácidos grasos saturados y grasas trans.

Aceites según su uso:

  • Los aceites con punto de humo más altos (soportan altas temperaturas) y son buenos para freír o sofreír a fuego alto, aceite de cacahuate, ajonjolí y soya.
  • Aceites con punto de humo moderado son buenos para sofreír a fuego medio como aceite de aguacate, maíz y cártamo.
  • Aceites para su uso en crudo como aderezos o vinagretas, aceite de olivo, sésamo y aguacate.

Recomendaciones:

  1. Jamás mezclar aceite nuevo con uno con el que ya se cocinó
  2. Si el aceite huele mal, deséchalo.
  3. Evita reutilizar los aceites.
  4. Compra aceites de cocina en recipientes pequeños.
  5. Conserva a una temperatura máxima de 180°C.
  6. Tapa la botella correctamente para evitar que se arrancie.
  7. Almacena en un lugar oscuro y fresco para aumentar su vida útil.

Se recomienda que los aceites sean utilizados de manera moderada dentro de una alimentación correcta, la práctica de actividad física, más el consumo diario de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota como parte de un estilo de vida saludable.