La leche empacada (botella, tetrapak o bolsa) ¿contiene hormonas o antibióticos?

La leche forma parte de la alimentación humana, su consumo habitual contribuye a mejorar la salud de la población ya que se trata de un producto de la canasta básica con importantes propiedades nutrimentales. Sin embargo, en los últimos años han surgidos varios mitos que desprestigian su consumo.

Entre las inquietudes más frecuentes por los consumidores surge la siguiente pregunta: ¿la leche empacada contiene un exceso de hormonas o antibióticos que dañan la salud?

La leche que se comercializa en México está regulada por normas oficiales como la NOM- 243-SSA1-2010 que garantiza su inocuidad, es decir, la seguridad para el consumo humano o para el empleo como materia prima en la elaboración de otros productos.

Características sanitarias para que la leche pueda ser comercializada:

  1. No presentar materias extrañas
  2. Estar exenta de antibióticos

Cuando se detecta la presencia de antibióticos en la leche se canaliza a usos distintos al consumo humano, otorgándole al consumidor un producto seguro e inocuo.

¿Qué sucede con las hormonas?

Naturalmente la leche contiene sus propias hormonas como la prolactina y hormona del crecimiento, que en condiciones normales no generan ningún riesgo para la salud. Además, el proceso de pasteurización y ultrapasteurización al que se somete la leche empacada puede llegar a eliminarlas.

La Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (SAGARPA) junto con otras organizaciones obligan a los productores de leche a evitar el uso de sustancias prohibidas, regular el uso de vacunas, antibióticos y hormonas.

En la actualidad podemos encontrar en el mercado distintas alternativas de leche que se adaptan a nuestras necesidades y estilo de vida, entre ellas, lácteos fermentados con bacterias probióticas como Lactobacillus casei Shirota que estimula y fortalece el sistema inmunológico.

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