¿Qué es el hambre emocional?

El hambre emocional es el deseo de comer de forma impulsiva y descontrolada en respuesta a una serie de emociones negativas como estrés, tristeza, soledad o ansiedad, sin que exista una necesidad fisiológica del cuerpo.

Cuando las personas se estresan se libera una gran cantidad de cortisol hacia la sangre ocasionando el deseo de realizar actividades placenteras o compulsivas, predictoras en el desarrollo del hambre emocional.

Principales cambios en la conducta alimentaria

  • Incremento del consumo de calorías a libre demanda.
  • Mayor preferencia hacia alimentos dulces, con alto contenido en grasas y calorías, que eliminan o reducen la intensidad de emociones negativas.
  • Antojos a consecuencia de la activación de mecanismos de recompensa.

El incremento de cortisol en la sangre junto con el hambre emocional son una combinación perfecta para el desarrollo de sobrepeso y obesidad, diabetes y acumulación excesiva de grasa abdominal.

Estrategias para el control del hambre emocional

  1. Buscar alternativas diferentes a la comida para manejar emociones desagradables.
  2. Ser consciente de los alimentos que se consumen.
  3. Combinar todos los grupos de alimentos en cada tiempo de comida para tener una mayor saciedad.
  4. Procurar el autocuidado a lo largo de día con masajes relajantes, escuchar música, tomar un descanso y respirar conscientemente.
  5. Realizar ejercicio físico, se recomiendan actividades que incrementen la sensación de bienestar como bailar, nadar o realizar yoga.
  6. Acudir a terapia cuando sea necesario.

Recuerda que, para mejorar la salud intestinal, así como la sensación de saciedad, se recomienda consumir diariamente lácteos fermentados con probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, en combinación con alimentos ricos en fibra como cereales integrales, frutas y verduras.