¡Manos limpias salvan vidas!

La mejor defensa contra enfermedades infecciosas es la higiene. Las manos son el principal vector de transmisión de microorganismos, por lo que un lavado eficaz ayuda a salvar millones de vidas alrededor del mundo.

Es una medida preventiva muy simple y accesible; sin embargo, es importante realizarlo de manera adecuada y en los momentos precisos.

La técnica correcta del lavado de manos consiste en:

  1. Mojar las manos con agua limpia de la llave y aplicar jabón común (no es necesario un jabón antibacterial).
  2. Enjabonar las manos completamente frotando las palmas, el dorso, entre cada uno de los dedos y no olvidar las uñas.
  3. Enjuagar las manos completamente con agua limpia.
  4. Secar las manos al aire o con una toalla limpia, pues la humedad hace que los gérmenes se propaguen más rápido.
¿Sabías que solo 1 gramo de heces fecales puede contener hasta un billón de microorganismos?

Momentos clave de lavado de manos

  • Antes de manipular alimentos.
  • Antes y después de ir al baño.
  • Cuando acudes a lugares públicos.
  • Si acaricias mascotas.
  • Después de tocar objetos o superficies.
  • Al tirar abusa o tener manos visiblemente sucias.

Al realizar estas pequeñas acciones se puede prevenir el contagio y evitar muchos desenlaces fatales causados por enfermedades infecciosas.

La prevención es clave en tu salud y lavar tus manos en el momento adecuado es parte de ello, así como fortalecer el sistema inmunológico con el consumo de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota que favorece la actividad de las células inmunitarias “Natural killer” las cuales ayudan a combatir virus y bacterias.