¿Todos los probióticos son iguales?

El término probiótico se refiere a “microorganismos vivos que cuando se administran en cantidades adecuadas confieren un beneficio para la salud”; sin embargo, no todos son iguales ni se pueden generalizar sus propiedades.

 

En la actualidad es posible encontrar un sinfín de productos que puede crear confusión al momento de elegir. Más allá de la presentación existen aspectos que deben tomarse en cuenta:

 

  1. Pueden pertenecer a múltiples géneros de microorganismos.
Los más utilizados son bacterias del género Lactobacillus y Bifidobacterium, aunque también existen algunas levaduras.

 

  1. Además de género, es importante conocer especie y **cepa.
Ejemplo; Lactobacillus casei Shirota:

Género: Lactobacillus Especie: casei Cepa: Shirota.

 

  1. Los beneficios son específicos a la cepa.
Algunas cepas actúan en el sistema inmunológico, otros en la salud gastrointestinal, neurológica, metabólica etc.

Por tanto, se tiene que buscar la cepa que tenga el respaldo científico en la condición que se desee tratar.

 

 

  1. La cantidad es importante.
En la etiqueta se encuentra referida como Unidades Formadoras de Colonia (UFC) por mililitro o gramo. Hay que verificar si la dosis es adecuada para producir el efecto benéfico que se busca.

Algunos probióticos pueden incorporarse a la alimentación diaria por medio de los llamados alimentos funcionales, que contienen cantidades importantes de bacterias fermentadoras o del ácido láctico que han demostrado tener efectos probióticos (verifica su etiqueta).

Tal es el caso del Lactobacillus casei Shirota, que se encuentra en los productos Yakult, el cual produce beneficios comprobados en el sistema inmunológico y favorece la salud de la microbiota intestinal.