Vitamina D, beneficios más allá del hueso

La vitamina D puede ser considerada como una hormona gracias a que nuestro cuerpo es capaz de producirla y, además ejerce diversas funciones que van más allá de su conocido efecto en la salud ósea y la absorción de calcio.

Funciones de la vitamina D, más allá del hueso:

  • Actividad muscular: regula el desarrollo, la fuerza y la contracción del músculo; su deficiencia puede ocasionar enfermedades como sarcopenia (pérdida involuntaria de la masa muscular).
  • Efecto antitumoral: existe una relación entre las cantidades adecuadas de vitamina D en nuestro organismo y la disminución del riesgo de diversos tipos de cáncer como el de colón, de mama, de próstata, entre otros.
  • Secreción de insulina: la vitamina D contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina, lo cual indica que podría desempeñar un papel importante en la prevención y tratamiento de la diabetes tipo 2.
  • Regulación del sistema inmunológico: participa en la activación del sistema inmunológico, estimula las células inmunitarias del organismo para formar anticuerpos, nos ayuda a protegernos contra ciertas infecciones. Su deficiencia se ha relacionado con enfermedades autoinmunes como artritis reumatoide, esclerosis múltiples, asma y enfermedad inflamatoria intestinal.
¿Sabías que, el 30% de los adultos y el 39% de los niños mexicanos tienen deficiencia de vitamina D?

Fuentes de vitamina D

La mayor parte de la vitamina D la podemos obtener tras la exposición a los rayos solares entre 10 a 15 minutos, mínimo tres veces por semana. También se adquiere a través del consumo de alimentos como pescados, huevo, productos lácteos y cereales fortificados.

Recuerda que, con una alimentación correcta, la exposición al sol y el consumo diario de lácteos fermentados con probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, contribuimos a mejorar la digestión y absorción de los nutrimentos como la vitamina D.