Jugo de naranja y microbiota intestinal: alianza saludable

El jugo de naranja es reconocido por su alto contenido de vitamina C, ácido fólico y potasio; sin embargo, también contiene compuestos bioactivos llamados flavonoides cítricos como la hesperidina y naringina que aportan beneficios importantes a la salud, entre ellos se consideran:

* Prebióticos: compuestos que favorecen el crecimiento de bacterias benéficas en el intestino
  • Prebióticos*
  • Antioxidantes
  • Antiinflamatorios
  • Antitumorales
Un estudio reciente demostró que la ingesta de 300 ml de jugo de naranja al día favorece el crecimiento de Lactobacillus y Bifidobacterias.

La ingesta de jugo de naranja 100% natural incrementa el aporte de antioxidantes y vitamina C (de 1.7 a 3.4 veces más) en la dieta; y su fibra soluble llamada pectina tiene la capacidad de modular la absorción de nutrimentos al disminuir el tiempo de tránsito intestinal y promover la saciedad.

Este efecto junto con los cambios en la microbiota pueden mejorar los niveles de colesterol y triglicéridos, mayor sensibilidad a la insulina y por ende adecuados niveles de glucosa en sangre.

Como se puede observar el jugo de naranja es más que solo vitamina C, pues puede tener efectos potenciales sobre la microbiota intestinal y el metabolismo.

Para complementar la función prebiótica de los alimentos es posible potencializar sus beneficios al incorporar probióticos que son capaces de promover el equilibrio y salud de la microbiota intestinal, tal es el caso del Lactobacillus casei Shirota que puede ser consumido diariamente como parte de la alimentación.