Un intestino sano para un corazón sano

El intestino humano es el hogar de más de 100 billones de microorganismos, denominados en conjunto microbiota intestinal, éstos actúan colectivamente como un órgano que regula múltiples procesos biológicos que pueden influir en la salud cardiovascular.

Disbiosis Intestinal

Se sabe que la composición de la microbiota intestinal puede estar alterada de modo significativo en las personas con enfermedades cardiovasculares (también llamada «disbiosis»). Dicha alteración se ha asociado a un incremento en la producción de toxinas que se relacionan con:

Aumento en la predisposición de enfermedades cardiovasculares y mortalidad
  • Disfunción endotelial (afección en los vasos sanguíneos).
  • Inflamación de bajo grado.
  • Estrés oxidativo.

 

Al cuidar tu intestino, cuidas tu corazón

Dado que los alimentos pueden interactuar con la microbiota intestinal, cuidar el corazón depende de un estilo de vida saludable y una alimentación correcta que fortalezca la salud intestinal y mejore la composición de la microbiota, se recomienda consumir:

  • Vegetales: contribuyen a reducir los niveles de óxido de trimetilamina, una molécula que forma placas de ateromas en la sangre derivado del consumo excesivo de carnes rojas, mariscos y huevo.
  • Fibra dietética: su fermentación por acción de la microbiota intestinal produce ácidos grasos de cadena corta; sustancias que ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la presión arterial.
  • Prebióticos: son sustancias no digeribles que modifican de manera selectiva el crecimiento o la actividad de determinadas bacterias benéficas de la microbiota intestinal, se encuentran en alimentos como ajo, cebolla, espárragos, plátano, avena, entre otros.
  • Probióticos: son microorganismos vivos presentes en algunos alimentos fermentados, que ayudan a reducir toxinas en el intestino a través de varios mecanismos, entre los que se encuentran mejorar la función de la barrera intestinal y la competencia contra bacterias nocivas.

El consumo diario de productos lácteos fermentados que contienen probióticos como el Lactobacillus casei Shirota se ha asociado con disminución en el riesgo de desarrollar hipertensión arterial. ¡Inclúyelo como parte de tu alimentación!