Beneficios de los probióticos en personas con VIH

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) afecta el sistema inmunológico y el equilibrio de la microbiota intestinal. Uno de los órganos más dañados ante la presencia de este virus es el intestino, ya que más del 50% de las células inmunológicas se encuentran en él. Las personas que viven con VIH pueden sufrir los siguientes trastornos inmunológicos y gastrointestinales:

  • Afectación de la barrera intestinal.
  • Destrucción de células inmunológicas, en especial los linfocitos T CD4+, encargados de alertar al sistema inmune ante la presencia de microorganismos patógenos.
  • Paso de bacterias intestinales a la sangre y otros órganos.
  • Incremento de microorganismos nocivos en la microbiota intestinal.

Efectos de los probióticos
Dentro de las estrategias fundamentales para el equilibrio de la microbiota intestinal destacan los probióticos que han demostrado los siguientes beneficios en personas con VIH:

  • Mejoran la integridad y estructura de la mucosa intestinal.
  • Disminuyen síntomas gastrointestinales como diarrea, una complicación frecuente en estos pacientes debido a infecciones o por la ingesta de medicamentos antirretrovirales.
  • Aumentan el recuento de linfocitos T CD4+.
  • Incrementan bacterias benéficas en la microbiota intestinal.
  • Reducen células inmunológicas que generan inflamación.

Un claro ejemplo es Lactobacillus casei Shirota, conocido por su acción tanto reguladora como estimulante del sistema inmunológico, situación que lo coloca entre una posible estrategia para tratar la inflamación crónica característica en estos pacientes.

Como evidencia de su utilidad un estudio demostró que al ser empleado en adultos con VIH durante 4 semanas se produjo un aumento de células de defensa y una reducción en la inflamación y el riesgo cardiovascular.