Influencia de la microbiota intestinal en la salud pulmonar

Los pulmones se encuentran habitados por múltiples microorganismos (microbiota pulmonar) que interactúan con los microorganismos de otros sitios corporales, en especial con aquellos que se encuentran en el intestino (microbiota intestinal).

Un claro ejemplo de la comunicación entre el intestino y pulmón se denota en la medida de que muchos trastornos gastrointestinales tienen síntomas respiratorios y viceversa:

  • Enfermedad inflamatoria intestinal à Disminución de la función pulmonar.
  • Enfermedad respiratoria (influenza) à Se acompaña de síntomas gastrointestinales y alteración de la microbiota intestinal.

¿Pero como es que se comunican estos dos órganos y su microbiota?

Es a través de la circulación, en donde se transportan metabolitos y componentes o fragmentos microbianos.

Si la microbiota intestinal se encuentra saludable, esta tiene la capacidad de producir metabolitos benéficos a partir de ciertos componentes de la alimentación (fibra); algunos alcanzan la circulación sanguínea promoviendo el buen funcionamiento del sistema inmune a nivel sistémico, incluyendo las mucosas pulmonares.

Dichos metabolitos son llamados Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) y en diversos estudios se ha demostrado como los mismos mejoran o previenen condiciones pulmonares o respiratorias como el asma y la influenza.

Para garantizar la salud de la microbiota es indispensable llevar una alimentación correcta y estilo de vida saludable, además de consumir probióticos que promueven el crecimiento de bacterias benéficas en el intestino y algunos de ellos cuentan con la capacidad de prevenir la incidencia o duración de enfermedades respiratorias como el caso del Lactobacillus casei Shirota que ayuda a:

  • Contribuir a evitar las infecciones respiratorias.
  • Favorecer la producción de anticuerpos IgA: primera línea de defensa.
  • Disminuir la aparición y la duración de síntomas de resfriado.