Nutrimentos del pescado, aliados en el síndrome metabólico

La alimentación y estilo de vida tienen un papel importante en el control del síndrome metabólico. Entre los factores dietéticos, el pescado se ha investigado ampliamente ya que contiene nutrimentos conocidos por sus propiedades cardioprotectoras.

Principales nutrimentos del pescado:

  • Proteínas de alta calidad: favorecen la saciedad; como ejemplo se ha demostrado que el atún es más eficaz para reducir el apetito en comparación con el huevo. También se ha observado que las proteínas del bacalao contribuyen a mejoran la sensibilidad a la insulina.
  • Ácidos grasos Omega-3: mantienen la salud de las membranas celulares, reducen la inflamación, incrementan el colesterol HDL (bueno) y reducen los triglicéridos.
  • Vitamina D: presente principalmente en los pescados grasos, proporciona un perfil antiinflamatorio sobre las células del sistema inmunológico.
  • Yodo: participa en la regulación de la hormona tiroidea que influye en el peso corporal. El bacalao contiene 10 veces más yodo que el salmón o la trucha.
  • Selenio: favorece un adecuado nivel de presión arterial.
  • Taurina: es un aminoácido que contribuye a suprimir la inflamación en el tejido adiposo, además actúa sobre las células del páncreas para regular la glucosa en sangre.

Los pescados grasos contienen mayor cantidad de omega-3 y vitamina D, mientras los pescados magros son más ricos en yodo y taurina. Como se puede observar estos nutrimentos en conjunto pueden contribuir a un mejor perfil metabólico y en general las guías recomiendan el consumo de pescado de 1 a 3 veces por semana y al menos una de ellas de pescados grasos.

Recuerda que el consumo de lácteos fermentados con bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota, contribuye a mejorar la digestión y la absorción de los nutrimentos. ¡Inclúyelos diariamente como parte de tu alimentación!