Relación de la microbiota intestinal en el síndrome de ovario poliquístico

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es el trastorno reproductivo más común. Se estima que afecta a una de cada diez mujeres en edad fértil y se caracteriza por un desequilibrio hormonal y problemas metabólicos que dañan la salud.

Para establecer su diagnóstico, los médicos deben confirmar la presencia de dos de estos tres criterios:

  • Hiperandrogenismo (mayor producción de hormonas masculinas como testosterona).
  • Irregularidades menstruales.
  • Ovarios poliquísticos.

Actualmente se sabe que las mujeres con SOP pueden tener una mayor abundancia de bacterias nocivas como especies de Bacteroides, Escherichia, Shigella, Enterobacteriófagos y Parabacteroides.

La presencia de estos microorganismos se ha asociado a procesos inflamatorios, resistencia a la insulina, malestares gastrointestinales e incluso a una mayor producción de hormonas masculinas, lo que concuerda con el cuadro clínico de las mujeres que padecen este síndrome.

Uso de probióticos como alternativa en el SOP

Parece ser que mantener el equilibrio de la microbiota intestinal puede ayudar a regular los niveles de hormonas sexuales y disminuir los síntomas del SOP. Una de las mejores estrategias para lograr este equilibrio es la administración de probióticos.

En concreto se ha observado que especies de Lactobacillus y Bifidobacterias pueden contribuir a mejorar el metabolismo de la glucosa y la insulina, disminuir los triglicéridos y el colesterol y mejorar el perfil hormonal.

Algunos probióticos se pueden incorporar a la alimentación a través del consumo de lácteos fermentados como el Lactobacillus casei Shirota que contribuye a mejorar la salud gastrointestinal.