amaEl amaranto es un pseudocereal cultivado en las Américas hace más de 5 000 años, contiene proteínas, vitaminas, minerales y fibra, por lo que es considerado un “superalimento”. Su principal valor nutritivo radica en su alto contenido de proteínas vegetales; además contiene lisina, un aminoácido esencial deficiente en la mayoría de los cereales (maíz, trigo, arroz).

 El amaranto no contiene gluten, por lo que pueden consumirlo personas celiacas y autistas. Además ha sido elegido por la NASA para alimentar a sus astronautas.

Principales bondades nutricionales:

  • Alto contenido de proteínas vegetales (entre el 13 y 18% del amaranto es proteína), ideal para niños, deportistas, mujeres embarazadas, vegetarianos y personas con desnutrición.
  • Su alto contenido de fibra resulta muy benéfico para personas con diabetes, hipertensión arterial, obesidad, estreñimiento, etc.
  • Ayuda a disminuir el colesterol malo (LDL) y triglicéridos en sangre.
  • Contiene vitaminas del complejo B que ayudan a tener un sistema nervioso saludable.
  • Mantiene los huesos sanos por su alto contenido de calcio.
  • Por su aporte en hierro, es recomendable para personas con anemia.
  • Contiene potasio, lo que promueve la salud de corazón y riñones.
  • Su contenido en lunasin, escualeno y polifenoles le atribuyen propiedades antioxidantes.

 

Otros usos del amaranto:

Además del uso preventivo de algunas enfermedades, el amaranto se llega a usar en personas con problemas digestivos, cansancio crónico y mujeres lactando con la intención de incrementar la producción de leche.

No importa si se consume molido o tostado, una de las cualidades del germen de amaranto es su rápida absorción en nuestro cuerpo, aunque diversas investigaciones han demostrado que al someterlo a un proceso térmico (calor), su eficiencia proteínica aumenta.*

Una de las formas más tradicionales de encontrar amaranto en nuestro país es a través del popular dulce “alegría”.

¿Cómo integrar el amaranto en nuestra alimentación?

  • Complementando licuados o batidos para aumentar su contenido nutricional.
  • Como cualquier cereal, combinándose con leche, yogurt o alguna fruta para formar una colación o cena ligera.
  • Puedes buscar en el supermercado panes, galletas, barras integrales y postres a base de amaranto.
  • Se pueden preparar agua de horchata de amaranto o atole.
  • Añadirse a sopas, ensaladas o pastas.

Además del amaranto, recuerda incluir Lactobacillus casei Shirota en tu alimentación habitual como parte de un estilo de vida saludable.

*Dr. Octavio Paredes López (CINVESTAV, Unidad Irapuato)

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