Importancia de la leche materna para la microbiota intestinal

Además de ser el alimento perfecto para el recién nacido, la leche materna también es una fuente de bacterias beneficiosas que se dirigen a poblar el intestino del bebé, esto con la finalidad de impedir que microorganismos nocivos se adhieran y causen infecciones o enfermedades.

Se ha estimado que un lactante a través de la leche materna puede llegar a consumir en promedio 800,000 bacterias al día, por ello se considera un factor importante para la colonización microbiana del intestino después del nacimiento.

Entre las especies bacterianas más reconocidas se encuentran los Lactobacillus y Bifidobacterium siendo estas últimas las que predominarán en el intestino del bebé; curiosamente son las responsables de las características de las heces (ácidas y amarillas) de bebés amamantados al seno materno.

Tal es la importancia del microbioma de la leche materna que, aunque parezca increíble, también contiene el alimento perfecto para mantener a sus comunidades microbianas saludables. Estos son los famosos oligosacáridos de la leche humana, que constituyen el tercer componente más abundante de este fluido.

Las bacterias contenidas en la leche materna que dan beneficios a la salud intestinal del bebé pueden ser denominadas probióticos, mientras que su contenido de oligosacáridos, al ser el alimento de las bacterias beneficiosa pueden ejercer una función de prebiótico.

A esta combinación se le denomina “simbiótico” y es el ejemplo perfecto que la naturaleza ofrece para promover una microbiota saludable en los bebés que son amamantados.

Por todo ello, no solo se debe promover la lactancia materna exclusiva por su valor nutricional, sino también por su impacto en la salud y maduración del microbioma humano en la primera infancia.

¡Consume diariamente probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, que ayuda a favorecer la salud de tu microbiota intestinal!

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