¿Qué diferencia hay entre un Producto Lácteo Fermentado y un Alimento Lácteo Fermentado?

Los avances en la tecnología, producción y conservación de alimentos nos permiten disfrutar actualmente de una amplia variedad de alimentos y productos con características cuyos objetivos van desde satisfacer el gusto hasta proporcionar un beneficio a la salud. Y los lácteos fermentados no son la excepción.

Actualmente los consumidores tenemos disponibles un sinnúmero de lácteos fermentados,  de tal manera que podemos ver en los centros comerciales refrigeradores con productos que pueden ser motivo de confusión, pues sus nombres aunque parecen iguales no lo son.

La NOM 185 define lácteo fermentado al producto elaborado a partir de leche que, dentro de su proceso de elaboración involucra el crecimiento y desarrollo de microorganismos específicos (bacterias lácticas). Y en base a esta definición podemos encontrar desde:

  • Leches fermentadas (leche búlgara ó leche árabe),
  • Yogur que se elabora a base de dos microorganismos específicos Streptococcus termophilus y Lactobacillus bulgaricus (si falta alguno de ellos entonces no es yogur),
  • Quesos (independientemente de su contenido de grasa),
  • Hasta aquellos que se denominan “Producto Lácteo Fermentado (PLF)” y “Alimento Lácteo Fermentado (ALF)”.

Y en esta categoría se encuentran aquellos productos que NO son ni leche, ni queso, ni yogur

¿Qué diferencia hay? ¿Qué función tienen?
La principal diferencia radica en la cantidad de proteína que proporcionan, por ejemplo:

De 1 a 1.69%
de proteína
Producto Lácteo Fermentado
De 1.7 a 2%
de proteína
Alimento Lácteo Fermentado

Es importante conocer esta característica si te preocupa completar tu ingesta de proteínas o de calcio de tu dieta, por lo que también es necesario revisar las porciones que contiene el producto en cuestión.

Pero además, es importante estar al tanto de las promesas de salud con las que vienen acompañados estos productos, pues hay algunos que te aseguran disminución en el estreñimiento, confort digestivo, desinflamación, etc. Algunos de ellos se elaboran con bacterias benéficas que tienen la capacidad de llegar vivas hasta el intestino (probióticos) y ayudar a recuperar el equilibrio de la microbiota intestinal como el Lactobacillus casei Shirota, que su consumo regular en combinación de una Alimentación Correcta te puede ayudar a:

  • Disminuir la incidencia de diarrea y estreñimiento
  • Disminuir las molestias asociadas a gastritis y colitis
  • Regular el funcionamiento del sistema inmune

Como recomendación general es importante revisar las etiquetas nutrimentales y de ingredientes para verificar que el beneficio que te prometen se pueda cumplir ya sea por las bacterias que contienen ó por los ingredientes.

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